El dolor de espalda es un problema de salud que afecta a una parte importante de la población en algún momento de nuestra vida. Puede tener muchas causas y si se alarga más de 3 meses debes acudir al médico, porque pudiera tratarse de un dolor de espalda inflamatorio, algo que le sucede a una de cada veinte personas que padecen dolor de espalda crónico. No obstante, en muchos casos no es más que un dolor en la zona lumbar o un dolor de espalda baja, no asociados a ningún trastorno grave. Éstos pueden desaparecer simplemente aplicando medidas de rutina, una de las cuales pasa por cuidar el lugar donde más tiempo descansamos: la cama.

Dependiendo de su causa, mayoritariamente el dolor de espalda puede ser mecánico o inflamatorio, aunque sin olvidar que algunas infecciones, problemas renales, tumores y la llamada polimialgia reumática, un proceso de causa desconocida, pueden ser también motivo de su aparición. Como suelen tener síntomas parecidos, no es fácil distinguirlos a simple vista. Llegado el caso, puedes ayudarte de un breve cuestionario, útil para descartar o no la presencia de un dolor de espalda inflamatorio.

Consejos para ayudar a evitar el dolor de espalda

Podemos darte algunos consejos para evitar el dolor de espalda, que en la gran mayoría de los casos funcionan bastante bien, relacionados con los tres elementos fundamentales del descanso: cama, colchón y almohada:

-Dormir en un colchón inadecuado puede ocasionarte serios trastornos de espalda. Si éste no te proporciona el suficiente soporte, cogerás una mala postura por no tener la espalda bien alineada. Los más firmes son los de muelles; los de espuma, los menos recomendables, por su tendencia a hundirse. Si no usas el indicado, es probable que acabes amaneciendo cualquier día con dolor de espalda baja. Y otra cuestión: si bien un buen colchón no puede quitarte un dolor de tipo inflamatorio, sí que contribuirá a que puedas levantarte de la cama más relajado.

Evitar el dolor de espalda-Una recomendación para la hora de la compra en la tienda: túmbate en el colchón boca arriba y estirando las piernas. Si notas que tu zona lumbar queda apoyada de forma natural sobre su superficie, puedes tener la casi total seguridad de que te sirve; si, por el contrario, notas que hace como un arco por encima de él, no te aventures a comprarlo.

-Que te hagas con un colchón adecuado es importante, pero de poco te servirá si no lo apoyas sobre una estructura firme y equilibrada. Necesitas una cama alta y que dé un buen soporte, algo que simplemente puedes lograr poniéndole unos listones de madera contrachapada entre la base o somier y el colchón. Por otra parte, una cama grande siempre es más recomendable aunque duermas solo, ya que te da más holgura para moverte y lograr posturas relajadas que te ayuden a prevenir o aliviar el dolor de espalda.

-En cuanto a la almohada, debes elegirla de manera que se adapte a tu forma de acostarte y preferentemente de una altura media-baja. Se recomiendan las almohadas con sistema de memoria porque se adaptan totalmente a tu anatomía. Y si tienes la costumbre de dormir de costado, te resultará útil utilizar, además, una almohada de gran volumen entre las piernas.

Si ya te ha llegado el momento, habrás notado que al convivir con dolor de espalda sientes ciertas limitaciones en las tareas cotidianas, por hacerse cuesta arriba algunos movimientos y además por no poder dormir adecuadamente. Uno de los mejores consejos para el dolor de espalda que podemos darte, si ya lo tienes o deseas evitarlo, es que seas generoso contigo mismo a la hora de elegir cama, colchón y almohada. Ganarás en calidad de vida.

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